
Retirar una bajante de fibrocemento en un edificio de vecinos requiere más coordinación que técnica por parte de la comunidad. El trabajo lo hace la empresa con su plan de trabajo; la comunidad necesita un presupuesto claro para decidir, organizar los accesos y avisar a los vecinos. Lo más importante es que el presupuesto separe la retirada de la bajante con amianto de la instalación de la nueva.
Muchos edificios construidos hace décadas tienen bajantes de pluviales o de saneamiento de fibrocemento. A veces el problema aparece por una fuga o una rotura; otras veces, al planificar una rehabilitación de fachada o una reforma de un local. En esta guía explicamos cómo se suele organizar el proceso desde el punto de vista de la comunidad.
Primer paso: identificar qué hay
Antes de pedir presupuestos conviene reunir información básica:
- Cuántas bajantes son y por dónde discurren: fachada, patio de luces, interior.
- Si son de pluviales, de saneamiento o de ambos.
- Número de plantas y desde dónde se accede: calle, patio, cubierta.
- Si hay otros elementos de fibrocemento en zonas comunes: depósitos, chimeneas, placas en la cubierta.
Que el material sea fibrocemento no confirma que contenga amianto. Esa duda se aclara en la valoración. Mientras tanto, no se debe romper ni perforar la bajante para comprobarlo.
La valoración
La empresa necesita ver el recorrido completo de la bajante y los puntos de acceso. Si pasa por viviendas o por locales, habrá que coordinar la visita con los propietarios. La valoración sirve para decidir cómo se retira: desde el exterior, desde el patio, por tramos, con qué medios auxiliares.
Un presupuesto pensado para la junta
Para que los propietarios puedan decidir, el presupuesto debe responder a preguntas concretas:
- Qué se retira: bajantes, tramos, piezas especiales.
- Qué se instala después y con qué material, o si esa parte la hará otra empresa.
- Molestias previsibles: días de trabajo, zonas de paso afectadas, cortes de uso de desagües.
- Trámites: el plan de trabajo y el plazo orientativo hasta poder empezar.
- Gestión del residuo y documentación final.
Separar la retirada de la reposición permite comparar ofertas y entender qué parte del coste corresponde a cada cosa.
Las reglas para aprobar obras en la comunidad dependen de la Ley de Propiedad Horizontal, de los estatutos y del tipo de obra. Esa parte la gestiona el administrador; nuestra función es darle la información técnica y económica clara.
Coordinación durante el trabajo
Una vez aprobado el presupuesto y el plan de trabajo, la empresa fijará las fechas. La comunidad suele encargarse de:
- Avisar a los vecinos con antelación, indicando días y zonas afectadas.
- Facilitar el acceso a cubiertas, patios o cuartos de instalaciones.
- Coordinar el acceso a viviendas o locales si la bajante pasa por ellos.
- Comunicar las indicaciones que dé la empresa, por ejemplo mantener cerradas las ventanas a un patio.
Si la bajante es de saneamiento y está en servicio, la sustitución debe planificarse para que el edificio no se quede sin desagüe más tiempo del necesario.
Al terminar
La comunidad debería recibir la factura, la documentación del trabajo y la acreditación de que el residuo se entregó a un gestor autorizado. Es recomendable archivarla con la documentación del edificio. Explicamos qué guardar en Qué documentación conviene conservar tras retirar amianto.
Preguntas frecuentes
¿Puede un vecino retirar el tramo que pasa por su casa?
No es recomendable. La retirada de materiales con amianto debe hacerla una empresa inscrita en el RERA, con su plan de trabajo, y la bajante es un elemento común. Lo adecuado es plantearlo a la comunidad.
¿Se puede retirar solo la parte rota?
A veces sí, pero conviene valorar el estado del resto. Retirar por tramos puede suponer repetir costes fijos más adelante.
¿Hay que retirar las bajantes obligatoriamente?
Depende del caso y de la normativa vigente en cada momento. Si su ayuntamiento ha elaborado un censo o calendario de retirada, consulte allí su situación.
¿Qué datos necesita el administrador para pedir presupuesto?
La dirección del edificio, cuántas bajantes son y por dónde discurren, número de plantas, si hay fugas o roturas y una persona de contacto para la visita. Con eso preparamos la valoración.
¿Quiere un presupuesto para su caso? Indíquenos municipio, tipo de elemento y una breve descripción.